La vida fitness y el entrenamiento están ganando cada vez más adeptos. Es una industria que crece año a año y que genera mucho dinero. Dentro de esa industria están los preparadores físicos, los que podemos encontrar en gimnasios o en cuentas de Instagram (entre otros lugares y aplicaciones).
Pero ser un buen preparador físico es mucho más que tener un cuerpo escultural o tener miles de seguidores en redes sociales. Incluso, lamentablemente, en los gimnasios es cada vez más frecuente encontrarse con entrenadores que solo buscan lucirse, más que ayudar y educar.
Y esa es una de las claves. Un entrenador personal debe ser un buen observador, comunicador y educador con su cliente. Contar con un entrenador que te atienda individualmente y analice todas tus necesidades es cada vez más valorado. Y si bien en muchas ocasiones esto tiene un costo alto, no siempre es así.
Debes recordar que en el fitness NO existen los “milagros”. Todo resultado llegará tras un trabajo duro, constante y es ahí donde más necesitarás a un guía, que te corrija, te enseñe y te ayude a conseguir tus objetivos.
Si estás pensando en contratar un entrenador personal, te recomendamos tener en cuenta estas cinco claves, para que no botes tu dinero y obtengas los resultados deseados:
1.- Está pendiente de tu técnica: Un entrenador personal no es un adorno. Siempre te estará corrigiendo, de manera educativa, para que realices los ejercicios de la mejor manera, mejorando posturas o manipulando mejor los implementos.
2.- Te mantiene motivado: No significa únicamente que te pondrá la música de “Rocky” al momento de entrenar. La base de un excelente entrenamiento es el feeling y la confianza. Si te sientes bien y confías en los consejos de tu entrenador, entonces progresarás.
Ser entrenador personal no se resume a proponer ejercicios físicos y deportivos. Existe la noción de “entrenamiento mental”, que es muy importante para sacar lo mejor del cliente.
3.- Desarrolla un plan personalizado para ti: Las rutinas de ejercicio no son iguales para todo el mundo, por eso no se puede establecer una sin conocer las posibilidades físicas de la persona a la que va enfocada. Un buen entrenador nunca te pedirá nada fuera de tu alcance y adaptará los ejercicios a tus posibilidades (lo que no significa que no intente sacar el máximo de ti).
Las aplicaciones o sitios web (como este) no sustituyen la labor de un profesional que te puede corregir la ejecución de tus movimientos o el volumen de carga para evitar lesiones (¡aunque sí creemos que ayudamos!).
4.- Tiene formación universitaria: El preparador físico debe tener conocimientos de salud que no solo se aprenden en Internet. Además, debe estar al tanto de los cambios y nuevos estudios que se estén realizando en el mundo del fitness. Debe tener conocimiento de otros sectores ligados a la salud, como puede ser nutrición o lesiones.
5.- Jamás te ofrecerá esteroides: Ten claro que no es el profesional adecuado, cuando a la hora de pedirle asesoramiento solamente te habla de objetivos estéticos. Un buen entrenador no pondrá en riesgo tu salud, al contrario, te hablará de la importancia de la nutrición e hidratación en el entrenamiento, dándote algunas pautas y recomendándote un buen nutricionista si es necesario.