
Una de las mayores preocupaciones de las mujeres a la hora del embarazo, es mantener su figura o no subir en exceso de peso. Entre las dificultades durante este periodo, podemos nombrar la pérdida de masa muscular, el riesgo de preeclampsia y la diabetes gestacional. También, la espalda sufre un exceso de trabajo y se produce un daño evidente en el piso pélvico, que puede repercutir a largo plazo en el control de esfínteres y la vida sexual.
Por lo mismo, muchas optan por practicar actividad deportiva durante los 9 meses de gestación. Los especialistas indican que lo más importante es mejorar la flexibilidad, la condición cardiovascular y muscular. El ejercicio permite aumentar la sensación de bienestar, reduciendo la ansiedad, la depresión y el insomnio. Asimismo, se produce un parto más rápido y con menos dolor, acelerando el retorno al peso normal y a los niveles de fuerza y flexibilidad anteriores al embarazo.
Sin embargo, es fundamental consultar con un médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicios. La futura madre que siempre ha sido activa puede hacerlo desde el día uno y las sedentarias pueden hacerlo a partir de la semana 12.
Entre las principales recomendaciones están:
– Comenzar de a poco, 5 minutos de ejercicio por día es una buena manera de iniciar. Agregar 5 minutos por semana hasta llegar a los 30.
– Evitar rutinas que impliquen saltar, rebotar, cambios de dirección brusca, y posibles lesiones de la zona abdominal.
– Usar ropa cómoda y holgada. Ocupar un sostén adecuado para proteger sus pechos.
– Beber mucha agua para evitar el aumento excesivo de temperatura corporal y la deshidratación.
– Evitar hacer ejercicio al aire libre durante días con mucho calor y humedad.
– No hacer ejercicio si está enferma.
Además, es aconsejable limitar el ejercicio o acudir a su médico si se presentan los siguientes problemas:
– Hipertensión inducida por el embarazo.
– Contracciones tempranas.
– Hemorragia vaginal.
– Ruptura de la bolsa de líquido amniótico que rodea al feto.
Caminar es una actividad ideal, ya que es de bajo impacto y se puede aumentar la distancia y el ritmo de forma gradual. Si con anterioridad practicaba running o ejercicios aeróbicos, lo pueden seguir haciendo, pero a una menor intensidad.